Singha. León protector
En el valle de Katmandú (Nepal) es frecuente encontrarse con los singhas, leones guardianes que flanquean las puertas de templos, palacios y monasterios budistas como símbolo de protección. La comunidad Newar, reconocida por sus trabajos en madera y metalistería, estandarizó la forma del león bajo el patrocinio de la Dinastía Malla.
Este león protector fundido en bronce, probablemente tuviera una pareja, pues lo normal es que este tipo de esculturas sean pares y estén diferenciadas como macho y hembra.
La iconografía es de tradición hindú-budista, mostrando a una criatura idealizada, que permitiría ahuyentar de todo mal la entrada al espacio sagrado. Su estética se remonta a las representaciones de la antigua India, un legado que Nepal asimiló a través de siglos de intercambio cultural.
Donación, SDB Raimundo García. 1988.
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